Sin tiempo para escribir hoy, pero ocupada en las culpas.
Lo que hacemos, lo que decidimos hacer creyendo, pensando que eso es lo que queremos y luego, con el tiempo, darnos cuenta de que nos equivocamos.
Un par de zapatillas, un vestido, por más guita que hayamos gastado y unas puteadas, pasa.
Pero decisiones más importantes, como casarse, mudarse a otro país, tener un hijo. Decisiones que nos afectan profundamente y afectan a nuestro alrededor.
Y pensando también en las promesas, en las que hacemos y en las que nos hacen. En la sensación de traición, de engaño que su no cumplimiento genera.

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal