Ayer estaba con esto de en porqué avanzar a un tipo o no y hoy me quedo un poco con lo mismo.
¿Por qué límites? Los míos están en meterme con el marido, concubino, novio de otra. Sí, sí, de los cuernos y de la muerte no se salva nadie.
Si el tipo está casado, vive con alguien o está de novio, con el contrato de exclusividad que eso implica ¿por qué meterse?. Bueno, una vez, dale. Te lo concedo. Pero buscar al tipo, e insistir para tener una relación. Flaca, AFLOJÁ!!
¿Tanto te gusta el tipo? ¿Querés ponerte de novia con él? en el mejor de los casos te convertís en la amante. En el peor, lográs que se separe, que vos ocupes el lugar de la novia, esposa o concubina y, por supuesto el de La Cornuda consciente que se hace la boluda.
Esto es algo que nosotras no decimos, ¿cómo le vamos a decir a una amiga que estamos intentando "robarle" el novio a otra o que queremos coger con el marido de alguna? Pero lo veo con mis compañeros de laburo, con mis amigos. Sucede a menudo que las minas les hacen propuestas aún sabiendo que están en relaciones "serias". Claro que algunos le dan para adelante, pero no es el tema que estoy pensando ahora.
De ahí que hablaba ayer de la falta de lealtad de las mujeres. O somos muy hipócritas. Nos quejamos de los hombres infieles, de que están cazando y mirando todo el día, pero ¿y esto?
¿O es el simple hecho de reafirmarnos como mujeres frente a otra mujer, usando a un tipo como termómetro de nuestra femineidad? ¿Muy rebuscado?

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal